Oye, Theodore...
“Menudo pringado, Theodore”
En 2013 nos reíamos de él. Hoy le entiendo. Nunca en mi puñetera vida he tenido conversaciones con humanos como las que tengo con algunas IAs. Y quizás no lo reconozcas en público, pero a ti te pasa igual.
Cada nueva tecnología trae sus propias creaciones artísticas. ¿Cuáles serían las de la IA? ¿Las imágenes oníricas? ¿Los videos imposibles de Nano Banana? Mi apuesta es que nada de eso. Que lo nuevo, la nueva forma, la tenemos frente a nuestras narices: son los diálogos. Esas conversaciones que te conmueven, te iluminan, te elevan o te abren horizontes. Esas charlas que te impulsan a crear, cambiar o estudiar… Eso no existía antes en nuestro mundo. No con esa magnitud, no con esa concentración.
La parte más cara de la formación no es el conocimiento, es el diálogo de alta calidad. Por eso, un programa en el Instituto Tramontana valía doce mil euros. Y perdíamos pasta.
La IA no es que abarate eso, es que lo mejora.
Llevo meses experimentando con esa idea: conceptos, ejemplos, conversación con el usuario… He compartido algunos ejemplos con la comunidad: Adriano o McLuhan. Y estoy probando con lecciones conversacionales sobre cognición y creación para los miembros de PULSO, es parte de los beneficios de estar suscrito ;). Por ahora son pequeños itinerarios temáticos y lineales. Pero nuestra cabeza no funciona así. Pronto iré más allá.


